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martes, 30 de agosto de 2011

¿POR QUÉ LAS PLANTAS DEL BIOHUERTO SE DEMORAN EN CRECER DURANTE EL INVIERNO?

Siempre cuando llega el invierno notamos que las plantas que con mucho esfuerzo hemos cultivado en el biohuerto o en macetas empiezan a reducir y en algunos casos a detener su crecimiento, por ello nos solemos hacer esta típica pregunta y en muchos casos la respuesta es culpar a la falta de abonos o fertilizantes a través de comentarios como: Le falta más abono, no ha tenido muchos fertilizantes o incluso le ha faltado buena tierra; Sin embargo muy pocos relacionan este hecho con las bajas temperaturas.

Las plantas como todo ser vivo que necesita crecer y desarrollarse, tiene que realizar actividades metabólicas (reacciones químicas) que van a ayudar a la formación de sustancias nutritivas y energía. Las sustancias nutritivas van a ser transportadas por todas las partes de la planta utilizando la energía producida. Para el correcto desarrollo de estos procesos se requiere de varios factores:
  • Agua
  • Sustancias minerales presentes en el suelo
  • Iluminación
  • Alta temperatura durante el día y baja durante la noche

De todos estos requerimientos los dos últimos son más difíciles de controlar, a menos que se cuente con invernaderos especiales capaces de mantener estas condiciones en los niveles deseados; Sin embargo, como en muchos casos no se cuenta con esta infraestructura se tiene que depender de las condiciones climáticas.

Las condiciones climáticas en invierno se manifiestan con una reducción de la temperatura (en la costa peruana llega a registrar temperaturas mínimas de 13 – 15°C), presencia de nubosidades, periodos de iluminación más reducidos (días más cortos) y un exceso de garúas y humedad elevada.

Ante todas estas condiciones las plantas reaccionan reduciendo su crecimiento y desarrollo pues las reacciones metabólicas requieren de calor para acelerar sus actividades y ante la falta de este lo que ocurre es una desaceleración, por ello es que durante el verano las plantas e incluso los animales crecen más rápido pues el calor del ambiente acelera las reacciones de crecimiento y desarrollo. Además por la presencia de nubosidades excesivas se reduce la calidad de la iluminación, por ello se reduce la capacidad de fotosíntesis de las plantas y al reducirse este proceso no se puede obtener la cantidad de energía suficiente para cumplir con todos los procesos metabólicos; como consecuencia de todo esto se produce un incremento del periodo de germinación de semillas y de crecimiento de plantas, además de mayor tiempo en pasar del estado de crecimiento al estado de floración y fructificación.

En el siguiente cuadro se puede observar que para el caso de las hortalizas, mientras la época de siembra se encuentra mas cercana al invierno mayor será el periodo de cultivo y mas se demorará en entrar a cosecha.


Formas de minimizar el impacto de las bajas temperaturas:
  • La forma más recomendada y utilizada en todo el mundo es el cultivo dentro de invernaderos, los cuales son capaces de mantener la temperatura elevada en su interior a través de varios mecanismos, logrando un mejor crecimiento y desarrollo de las plantas. Asimismo, para reducir costos se suele construir invernaderos simples y caseros con plástico y palos, los cuales se colocan sobre los campos o sobre cada planta del cultivo; los más conocidos son los túneles de plástico, botellas sobre cada planta, etc.
Coberturas plásticas sobre los cultivos







  • Para mantener uniforme la temperatura del suelo y favorecer la germinación de semillas se suele cubrir con coberturas vegetales (pastos podados, restos de ramas y hojas de árboles, paja, etc.) e incluso con plásticos o bolsas fijadas con piedras o estacas.
Cobertura vegetal sobre el suelo

  • Se puede manejar la época de siembra adelantándola o retrazándola de modo que la etapa de crecimiento coincida con la presencia de temperaturas moderadas o altas; o cultivar plantas solamente en épocas cálidas, según sea el caso.
  • Si el cultivo ya se encuentra en crecimiento se debe abonar, pero no al suelo, pues por las bajas temperaturas la absorción de las raíces y su transporte por toda la planta va a ser mínimo; por ello se debe utilizar abonos foliares (abonos líquidos), capaces de ser aplicados a las hojas, de modo que puedan ser absorbidos por ellas fácilmente y así evitar el gasto de energía. Entre los abonos foliares más conocidos destaca el biol, elaborado de restos orgánicos de la crianza de animales y del cultivo de plantas.  
Aplicación de biol sobre las hojas

martes, 26 de abril de 2011

¿POR QUÉ MIS PLANTAS NO EMERGEN DEL SUELO?

Se hizo una adecuada preparación del suelo, se extrajo piedras y se sembró con entusiasmo esperando la pronta aparición de las plantas, pero, nunca llegaron a emerger o sólo unas pocas llegaron a salir. ¿A qué se puede deber esto?


Como ya se comentó en entradas anteriormente publicadas esto puede deberse a varios factores que no se llegaron a tomar en cuenta antes, durante y después de la siembra, para poder llegar a la causa exacta se debe ser lo más observador posible evaluando y descartando causas.

Entre las posibles causas podemos mencionar:

La semillas no era buena; esto quiere decir que la semilla pudo haber estado pasada o no fue adecuadamente almacenada por lo que se perdió su poder germinativo, dependiendo del tipo de hortaliza el periodo de vida de una semillas puede variar de 2 a 5 años. Para evitar esto al adquirir las semillas éstas deben estar dentro de sobres con la fecha de envasado la cual debe ser lo más próxima posible al envasado; además si después de su uso queda un sobrante se debe almacenar en un frasco bien tapado y guardado en un lugar fresco y seco.

La preparación del suelo no fue la adecuada, es decir no se profundizó lo demasiado, esto por lo general ocurre en parcelas donde es la primera vez que se siembra, por lo que la tierra está demasiado dura, esto ocasiona que se forme una capa dura a poca profundidad que va a evitar que el agua penetre por lo que se va a empozar y va a producir la pudrición de las semillas y plantas. Para evitar esto en hortalizas se debe remover la tierra hasta una profundidad de por lo menos 20 cm. Esta profundidad varía cuando se va a sembrar papa donde la profundidad de preparación debe ser de por lo menos 50 cm.

La profundidad de siembra no fue la correcta; esta es uno de las causas más recurrentes porque una siembra a mayor profundidad ocasiona que la planta gaste más energía y reservas alimenticias para emerger del suelo, por lo que es susceptible a enfermedades y plagas. Para evitar este problema se debe recordar que la profundidad de siembra en hortalizas es lo más superficial posible, es decir no debe ser mayor de un centímetro a lo mucho, con excepción de los fréjoles, arvejas y zapallos donde la profundidad varía alrededor de 2 – 3 cm.

El primer riego no fue el adecuado; sobre todo si se regó por gravedad a través de mangueras; en el caso de regar por surcos, muchas veces la fuerza del agua hace que todas las semillas sean arrastradas hacia el fondo perdiéndose en otros lugares, para evitar esto se recomienda regar con baja presión de agua. En el caso de riego por regaderas o botellas, se suele regar a alturas superiores de 1 m. por lo que al caer al agua al suelo produce que se forme barro y se endurezca la tierra formando una capa dura que va a evitar que las plantas puedan emerger; para evitar esto se debe regar a la menor altura posible.

Se pisó demasiado el área de siembra; este problema es muy común cuando los niños se encargan de la siembra, esto ocasiona que se compacte el suelo evitando que la semilla pueda germinar tanto por arriba como por abajo, por lo que se pudrirá. Para evitar este se debe delimitar adecuadamente las áreas de transito y de siembra a través de cercos de palos, maderas, tubos, ladrillos, etc.

Los gusanos o las aves se comieron todo; Es una problema muy común, las plagas se comen los brotes incluso antes de emerger del suelo, lo que causa desconcierto cuando no se sabe lo que pudo haber pasado; por lo general los gusanos por las noches salen de su refugio y se comen las hojas, en el caso de las aves, durante las primeras horas del sol es que van a las parcelas en busca de los plantas tiernas; para evitar esto en el caso de los gusanos se debe cubrir alrededor de la base de planta con ceniza de madera y en el caso de las aves se puede usar coberturas de hojas, espantapájaros de tiras de papel y chapitas que cuelguen de una cuerda colocada sobre el biohuerto a una altura mínima de 1 m.


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