Como
ya se explicó anteriormente; La semilla viene a ser cualquier parte de una
planta que al ser sembrada va a originar una nueva planta; La semilla sexual se
origina luego de la fecundación del óvulo de parte del polen y tiene como
característica resaltante la mezcla de información genética de sus progenitores
(tamaño, color, sabor, número de frutos, etc.); por ello, es que muchas veces
podemos observar dos hortalizas de la misma especie, pero, de diferente forma
de planta y sabor.
El
tomate es una hortaliza cuyo período de cultivo puede variar de 3 – 5 meses
dependiendo del cultivar sembrado y del clima; El producto cosechado viene a
ser los frutos, los cuales se extraen de la planta cuando se encuentran
“pintones” (Variación de color de verde a rojo) para que puedan llegar a la
mesa en estado maduro y con su color habitual rojo. Dentro de los frutos se
encuentran las semillas, las cuales son de color marrón y de tamaño pequeño;
éstas se encuentran cubiertas de pulpa de consistencia acuosa que dificulta su
extracción.
Pasos para la extracción
Primero
se debe escoger el fruto del cual se va a extraer las semillas; Para tener la
certeza que las semillas van a producir plantas con frutos grandes, se debe
seleccionar aquellos frutos de buen tamaño y forma perfecta; el criterio de
elección depende de cada cultivador.
Frutos de tomate
Con
ayuda de un cuchillo se corta el fruto en dos partes y con una cuchara pequeña
se procede a retirar las semillas, colocándolas sobre un colador (tamizador).
Extracción de semillas de tomate
El
colador se lleva al lavadero; donde se procede a abrir el caño a volumen bajo y
a colocar el colador debajo del chorro de agua, con ayuda de la cuchara o de la
mano se friega o remueve las semillas para poder retirarle los restos del
fruto.
Tamizado de semillas
Una
vez que la semilla está limpia se esparce sobre una bandeja o tapa de plástico
y se pone al sol para que se seque; el
tiempo de permanencia en este lugar puede ser variable, dependiendo de la
estación del año; por lo general pueden ser de 1 – 2 días; en cada día se debe
remover las semillas (despegarlas de la bandeja y entre sí) para asegurarse que
están secas por todos sus lados.
Semillas listas para el secado al sol
Luego
de todo este proceso se va a tener semillas listas para sembrar; en caso
todavía no se siembre se debe almacenar en envases de plástico o de vidrio
cerrados; y colocados en lugares de
ambiente fresco (donde la temperatura no sea elevada) y seco (con baja
humedad).
Semillas secas listas para el cultivo
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