Los preparados caseros son sustancias elaboradas con productos que poseen algún ingrediente activo natural que impide el normal desarrollo de una plaga o enfermedad que ataca al cultivo, produciendo que este deje de causar daño.
Los preparados caseros más utilizados en un biohuerto son elaborados a base de hojas de ortiga, cola de caballo, ajenjo, extracto de rocoto, ceniza, bicarbonato de sodio, etc. Para la elaboración de estos preparados se requiere de agua para poder diluir el ingrediente activo y facilitar así su aplicación a las plantas; sin embargo, surge la duda sobre cuál es el mejor equipo que se necesita para poder realizar su adecuada aplicación.
En primer lugar se debe saber que la mejor forma de aplicación se realiza cuando las gotas que caen sobre las plantas son lo más pequeñas posible (también llamado pulverización del liquido) esto favorece que se pueda abarcar mayor cantidad de área en una sola aplicación y se adhieran con facilidad sobre las hojas, flores y frutos, pues si las gotas fueran más grandes, por la fuerza con que caen, rebotarían y caerían al suelo, sin lograr el control adecuado. Además se debe disminuir la fuerza con que cae el líquido sobre las plantas, por ello en lugar de una sola gota grande con fuerza se debe descomponer esta en miles de gotas pequeñas con menor fuerza de impacto.
Por ello es que se utilizan equipos capaces de convertir el chorro de agua en pequeñas gotas, esto se realiza a través de una fuerza de presión accionada por un movimiento continuo de succión que se va a encargar de bombear el agua hasta una apertura o boquilla especial que va a permitir la formación de gotas finas.
En el mercado existe una gran variedad de equipos que se encargan de pulverizar los líquidos a gotas finas, estas son las llamadas pulverizadoras cuando la gota es muy fina o rociadoras cuando la gota es un poco más grande que las de las pulverizadoras, ambas se presentan desde equipos simples y manuales hasta sofisticados y automáticos. La decisión sobre cuál es el mejor depende sin duda del área que se va a aplicar, pues los más pequeños y simples se usan para superficies menores a 3 m2 e incluso para macetas, las medianas para áreas que van entre 4 – 60 m2 y las de mochila o de tanque grande para áreas superiores.
Vamos a ver las características de algunos ejemplos de estos equipos según su tamaño:
Rociadores de mano

Rociadores o pulverizadores medianos

Rociadores o pulverizadores de mochila

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- MANEJO DE PLAGAS
- MANEJO DE ENFERMEDADES
- REPELENTE DE ORTIGA
- FUNGICIDA DE COLA DE CABALLO
- USO DEL BACILLUS THURINGIENSIS EN EL CONTROL DE GUSANOS
No hay comentarios:
Publicar un comentario