martes, 2 de junio de 2015

USO DE SEDIMENTOS DE ACEQUIA COMO ABONO

Los sedimentos vienen a ser los materiales sólidos que se acumulan en el fondo de las acequias o canales de riego que se utilizan para irrigar campos de cultivo, parques, jardines, etc. Estos sedimentos inicialmente se encuentran disueltos en el agua que discurre hacia su destino, pero, al disminuir su volumen y estancarse, se depositan (o sedimentan) en el fondo del canal formando un barro que al secarse se puede desintegrar obteniendo un sustrato oscuro de textura arenosa y rico en nutrientes. 

Estos sedimentos son ricos en nutrientes debido a que gracias al estancamiento de las aguas han formado parte de la descomposición de materiales orgánicos: animales (como estiércol, insectos, restos animales, etc.), vegetales (como restos de plantas,  hojas, etc.) e incluso partículas minerales resultantes de la erosión de los suelos donde se origina la fuente de agua (río, lago, nevado, etc.)
Acequias de riego en medio de la ciudad

Otra ventaja del uso de los sedimentos de acequias es que por su textura arenosa no tienden a compactar el suelo, por lo que se puede utilizar como sustrato en la instalación de almácigos pues permitiría la extracción de las plantas sin dañar las raíces.

Dentro de la agricultura, es un insumo que se puede usar como abono de fondo (durante la preparación del suelo) dado su bajo precio, facilidad de obtención y aporte de nutrientes. El tratamiento de los sedimentos para poder utilizarlos en la agricultura requiere los siguientes pasos:

Paso 1: Colecta de los sedimentos
Cuando disminuya el volumen de agua del canal de riego, entre  4 – 6 días después del último riego, se procede a extraer los sedimentos, los cuales se encontrarán en forma de lodo. Para facilitar esta actividad se debe usar una lampa cuchara y un balde.
 Colecta de sedimentos en el fondo de las acequias

Paso 2: Secado de los sedimentos
El lodo se extiende sobre una fuente y se pone a secar al sol por 2 – 4 días dependiendo de la estación del año, para facilitar su secado y la desinfección (o eliminación) de microorganismos dañinos, a través de la solarización. Para facilitar esta actividad (secado y desinfección uniforme) se debe desmoronar cada día los sedimentos hasta que se encuentren en estado de polvo.
Secado de sedimentos por solarización

Paso 3: Selección de los sedimentos
Una vez que los sedimentos se encuentran secos y en polvo fino, se debe seleccionar este sustrato para eliminar piedras, restos vegetales, basura, etc. que afecten su incorporación al suelo.
Selección de sedimentos

Paso 4: Incorporación al suelo                                     
Este sustrato se esparce en el suelo durante la preparación del suelo de modo que durante la remoción o volteo se pueda incorporar. Se debe aplicar entre  2 – 4 Kg. por cada m2 de área a cultivar. También se puede aplicar durante el aporque, espolvoreando un puñado alrededor de la base del tallo y luego taparlo con tierra usando un pico o una lampa. 
Incorporación al suelo de los sedimentos

lunes, 1 de junio de 2015

FORMAS DE APLICACIÓN DE CENIZAS DE MADERA EN EL BIOHUERTO

Las cenizas son los residuos que se obtienen de la quema de trozos de madera (ramas  secas) para cocinar los alimentos a través de cocinas rústicas denominadas fogones. Estos residuos se desmoronan al tacto formando un polvo muy fino de color plomo.

Las cenizas se pueden utilizar dentro de la agricultura ecológica para proteger y curar a las plantas del ataque de plagas (gusanos de tierra y comedores de hojas) y enfermedades (hongos que producen manchas en las hojas); además, también aporta nutrientes (como el potasio) que la planta pueda aprovechar para su crecimiento y desarrollo; Además disminuyen la acidez del suelo, mejorando las condiciones para el desarrollo de microorganismos que se encargan de descomponer la materia orgánica y liberar los nutrientes para que las raíces de las plantas las puedan absorber.

Las cenizas se pueden aplicar de diferentes formas, dependiendo del tipo de planta (especie, hábito de crecimiento, tamaño) y del tipo de plaga o enfermedad que se desea controlar. Así tenemos:

Control de gusanos de tierra: Espolvoreo al contorno de la base del tallo.
Para evitar el ataque de gusanos que se comen los brotes de plantas tiernas o recién trasplantadas se debe tomar un puñado de ceniza y espolvorearla alrededor de la base del tallo; Esto evita que los gusanos que están escondidos debajo de la tierra u hojarasca puedan acercarse a las plantas. Las aplicaciones se deben realizar cada vez que las lluvias o el agua de riego disuelvan las cenizas o hasta que las plantas tengan un mayor tamaño y los tallos sean mas fibrosos.
Espolvoreo de ceniza alrededor de la base de los tallos

Control de hongos que producen manchas en las hojas: Caldo de ceniza asperjado sobre las hojas.
Para evitar el ataque y para curar hongos que forman manchas en las hojas que al inicio tienen color amarillento y al final se marchitan, se debe disolver dos puñados de ceniza en un litro de agua, luego se disuelve un trozo pequeño de jabón de lavar ropa blanco, toda esta mezcla se coloca en una olla y se lleva al fuego hasta que hierva por 5 minutos. Al final, se deja enfriar, se tamiza y se asperja sobre las hojas de las plantas (parte superior e inferior de las hojas). Las aplicaciones se deben realizar dos veces por semana para curar los hongos o una vez a la semana para prevenirlos.
Aplicación de caldo de ceniza

Como abono de fondo: Espolvoreo durante la preparación del suelo o aporque.
Para incrementar la fertilidad del suelo y promover que el potasio se encuentre disponible para su absorción por las raíces de las plantas, se debe espolvorear entre  1 – 2 Kg. Por cada m2 de área a cultivar durante la remoción (o volteo) del suelo, junto con el compost o estiércol. También se puede aplicar durante el aporque, espolvoreando un puñado alrededor de la base del tallo y luego taparlo con tierra usando un pico o una lampa.
Espolvoreo de cenizas durante la preparación del suelo

miércoles, 20 de mayo de 2015

LAVADO DEL ASERRÍN PARA USARLO EN EL BIOHUERTO

El aserrín es un conjunto de partículas de diferente tamaño que se desechan del proceso de corte y cepillado de la madera, su costo es relativamente bajo e incluso las madereras suelen quemarlo o botarlo a la basura. Dentro de la agricultura tiene un uso muy importante como cobertura de cultivos, es decir se aplica alrededor de la base del tallo de las plantas para mantener la humedad del suelo, pues evita que los rayos del sol incidan directamente sobre el suelo y lo seque; Gracias a ello, se puede reducir la frecuencia y volumen de los riegos. Sin embargo, un uso inadecuado en el tratamiento de este sustrato, puede ocasionar quemaduras en las plantas debido a que el aserrín, como toda madera, contiene sustancias denominadas taninos que al diluirse con el agua de riego queman las raíces, tallos y hojas de las plantas, ocasionando su marchitez. Por ello, se recomienda lavar el aserrín antes de su uso en el biohuerto.

El tratamiento del aserrín para extraer los taninos se denomina lavado y es necesario para poder utilizarlo en la agricultura. Esta es una actividad fácil de realizar, que tiene los siguientes pasos:

Pasos para el lavado del aserrín
Primero: Antes de lavar el aserrín se debe de revisarlo y extraer partículas extrañas como clavos, trozos de madera, piedras, etc. De modo que estas partículas no interrumpan el desarrollo de los siguientes pasos.
Selección del aserrín

Segundo: El aserrín se sumerge en un balde o tina grande, dependiendo de la cantidad a lavar, de modo que el agua cubra todo el sustrato. Después se procede a refregar por unos 5 minutos, es decir, con ambas manos se estruja el aserrín dentro del agua, de modo que los taninos se disuelvan en el agua. Al final, se deja reposar el sustrato dentro del agua por 2 – 3 horas. Este proceso se vuelve a repetir 2 – 3 veces más, la cantidad de lavados depende del tamaño de las partículas, de modo que mientras las partículas sean mas grandes se necesitarán mas riegos para que los taninos puedan extraerse en su totalidad. El agua que resulta del lavado se debe desechar, evitando usarla en el riego pues tiene un contenido elevado de sustancias quemantes.
Remojo y estrujado del aserrín

Tercero: Al terminar el lavado se debe tamizar el aserrín y estrujarlo para extraer el exceso de humedad. Este sustrato se debe extender sobre una fuente y exponerlo al sol por 2 – 3 días para que se seque y se desinfecte, de microorganismos dañinos, por solarización.
Secado del aserrín

Cuarto: Después de todos estos pasos ya se puede utilizar el aserrín en el biohuerto. Este sustrato se esparce al contorno de la base de las plantas y después se procede a regar con una regadera que emita gotas finas para que se adhiera al suelo y no sea arrastrado por el viento. En caso se aplique en parcelas con surcos se debe hacer en el lomo (parte superior del surco), pues si se aplica en la parte inferior será arrastrado por el agua de riego.
Aplicación del aserrín en el biohuerto

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martes, 12 de mayo de 2015

COMPARACIÓN DE ABONOS USADOS EN EL BIOHUERTO

Cuando uno empieza a cultivar su biohuerto siempre tiene una duda: ¿Qué abono es mejor para las plantas? Para resolver esa duda a continuación se presenta un cuadro de comparación de las diversas características de los abonos mas usados como son el estiércol de animales de granja, el compost y el humus de lombriz.

¿Qué abono será mejor para que mis plantas puedan crecer rápidamente?

Características de los abonos mas usados en el biohuerto

 Facilidad de absorción de los nutrientes por las plantas

lunes, 11 de mayo de 2015

USO DE YESO AGRÍCOLA EN EL BIOHUERTO

La poca o nula absorción de agua de riego por parte del suelo es consecuencia de la elevada cantidad de sales de sodio, como bicarbonatos y carbonatos, que destruyen su estructura ocasionando también que los nutrientes presentes en el suelo no puedan ser absorbidos por las raíces y se altere el normal crecimiento de las plantas (marchitez).

Entre las formas mas rápidas de remediar este problema se encuentra la incorporación de yeso agrícola (sulfato de calcio) al suelo en cantidades de 0.5 – 1 Kg. por cada m2 de área de cultivo dependiendo de la gravedad de la situación. Cabe destacar que no se debe confundir el yeso agrícola con el yeso de construcción que venden en las tiendas ferreteras pues el primero se solubiliza al contacto con el agua reaccionando con el suelo a diferencia del segundo que tiende a formar agregados (se endurece y forma bloques que no permiten el desarrollo de las plantas).

Labores de incorporación del yeso agrícola
Se debe remover el suelo con ayuda de un pico hasta que quede completamente suelto (con textura fina y libre de piedras). La profundidad de remoción depende del tamaño y tipo de las plantas a cultivar; por ejemplo para rabanitos o espinacas (plantas de porte pequeño) se debe remover a 15 – 25 cm. de profundidad y para tomate o ají (plantas de porte grande) se debe remover a 30 – 50 cm. de profundidad.
 Suelo suelto con elevado contenido de sales

Una vez que el suelo de cultivo se encuentra suelto se procede a esparcir el yeso agrícola por toda su superficie de manera uniforme de modo que esté bien distribuido. La cantidad de yeso varía entre 0.5 – 1 Kg. por cada metro cuadrado de área. La ventaja del color blanco de este producto es que nos permite identificar a simple vista que se está distribuyendo adecuadamente sobre la superficie donde se va a cultivar. Si se desea se puede abonar el suelo espolvoreando compost lavado o humus de lombriz en cantidad de 1 Kg. por cada metro cuadrado de área. No se debe exceder de esta cantidad porque los abonos tienen sales.
Espolvoreo de yeso agrícola sobre el suelo

Posteriormente, se procede a mezclar uniformemente con la tierra, con ayuda de un rastrillo o una lampa de mano, hasta que desaparezca la capa blanca, al final se observará que el suelo tiene un tono mas blanquecino, este tono depende de la cantidad de yeso que se ha aplicado.
Mezclado del yeso agrícola con el suelo

Después de preparado el suelo se deben levantar surcos de entre 30 – 50 cm de ancho dependiendo del cultivo a sembrar y se debe inundarlos, luego, debe esperar unos minutos hasta que la humedad disminuya y se debe volver a inundar; todo este procedimiento se debe realizar hasta 3 veces para garantizar que la tierra va a absorber el agua y que se produzca el intercambio de los iones sódicos que serán removidos por el calcio con el agua.
Formación de surcos y riego

Para la siembra se deben hacer agujeros pequeños hacia un costado del fondo del surco, luego se depositan las semillas y se tapan ligeramente; luego se realiza un riego ligero para sellar el suelo (evitar que queden grietas, que van a ocasionar que se pierda humedad). Cabe destacar que la primera siembra (después del enyesado) necesita de riegos abundantes para que el yeso agrícola reaccione con las sales y como las plantas van a crecer cerca el fondo del surco, por donde va a discurrir el agua, se debe evitar utilizar semillas de especies sensibles a las pudriciones como espinaca, betarraga, ají, zapallos, etc. Se recomienda sembrar maíz, cebolla china o esquejes de camote o de hierbas aromáticas como la hierbabuena, menta, etc. Para siembras posteriores, cuando el suelo esté libre de sales ya se podrá sembrar cualquier tipo de hortaliza.
Siembra de esquejes de camote