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sábado, 30 de enero de 2016

¿CÓMO AFECTA EL EXCESO DE CALOR A LAS HORTALIZAS DEL BIOHUERTO?

Las elevadas temperaturas que se vienen registrando en la ciudad de Lima en estas últimas semanas como efecto del fenómeno del Niño (de 30 – 32°C de sensación térmica); afectan el normal crecimiento y desarrollo de las plantas, sobre todo las que cultivamos en el biohuerto, a estos efectos se les denomina estrés y constituyen un grupo de respuestas de las plantas ante la presencia extrema de un factor anormal.
Planta de apio estresada por el calor

Efectos del calor en las plantas
Entre los efectos que se producen por el calor tenemos:
  • La germinación de varias semillas se reduce o no es la adecuada, debido a que hay cultivos que están adaptados a temperaturas mas bajas (de 14 – 28°C) como las zanahorias, espinacas, lechugas de hoja, etc. y además porque el suelo se seca tan rápido que no permite a la semilla o planta obtener la humedad suficiente para continuar con su desarrollo y termina marchitada.
  • Se acorta la fase de desarrollo de hojas y tallos, siendo rápidamente activada la de floración; por lo que en el caso que cultivemos hortalizas donde se consumen las hojas (como las lechugas, coles, hierbas aromáticas, etc.) no obtendremos cosecha.
  • La deshidratación de las plantas tiernas o jóvenes es mas contínua, en especial durante el día, así se encuentre nublado se puede observar que cerca al mediodía las hojas ya están dobladas y secas, porque la planta ha utilizado esta agua para continuar con sus actividades fisiológicas y ahora debe volver a absorber el agua disponible del suelo.
  • Se multiplica la velocidad de reproducción de las plagas de las plantas; por lo que el ataque se incrementa y se puede observar con mayor frecuencia la presencia de agujeros en las hojas realizados por los gusanos o tonos marrones en los brotes ocasionados por ácaros.
Floración prematura de plantas del biohuerto por el calor

Recomendaciones para reducir los efectos del calor en las plantas
Para reducir los efectos del calor se puede realizar lo siguiente:
  • Riegue las plantas, en macetas o parcelas, cada 2 – 3 días y siempre a partir de las 6:00 pm, de manera que la planta tenga toda la noche para absorber una cantidad adecuada de agua que le permita continuar con su crecimiento y desarrollo.
  • Evitar regar en horas de la mañana o al mediodía porque el calor evaporará el agua del suelo y no podrá ser aprovechada por las raíces de plantas.
  • Cubrir el suelo con restos vegetales secos o en descomposición de manera que se forme una alfombra; la cual reducirá la evaporación del agua del suelo y también la frecuencia de riego.
  • Evitar la siembra de semillas directamente en las parcelas porque requerirán un manejo muy especial como riegos mas continuos y evaluaciones para evitar las plagas; en su lugar se pueden sembrar en almácigos de macetas o contenedores pequeños los cuales se pueden ubicar en lugares donde el calor no sea tan fuerte, hasta que sea el momento del trasplante.
  • El trasplante o siembra, debe realizarse junto con el riego, es decir a partir de las 6:00 pm de la tarde para que la planta pueda adaptarse con la humedad necesaria a las nuevas condiciones del lugar antes de que el calor la estrese.
  • Se recomienda finalmente la siembra se hortalizas o cultivos adaptados a condiciones de calor o de elevadas temperaturas como el camote, ají, tomate, pepino, etc. Siendo la mayoría hortalizas de fruto.
Evitar los riegos durante el mediodía

lunes, 11 de mayo de 2015

USO DE YESO AGRÍCOLA EN EL BIOHUERTO

La poca o nula absorción de agua de riego por parte del suelo es consecuencia de la elevada cantidad de sales de sodio, como bicarbonatos y carbonatos, que destruyen su estructura ocasionando también que los nutrientes presentes en el suelo no puedan ser absorbidos por las raíces y se altere el normal crecimiento de las plantas (marchitez).

Entre las formas mas rápidas de remediar este problema se encuentra la incorporación de yeso agrícola (sulfato de calcio) al suelo en cantidades de 0.5 – 1 Kg. por cada m2 de área de cultivo dependiendo de la gravedad de la situación. Cabe destacar que no se debe confundir el yeso agrícola con el yeso de construcción que venden en las tiendas ferreteras pues el primero se solubiliza al contacto con el agua reaccionando con el suelo a diferencia del segundo que tiende a formar agregados (se endurece y forma bloques que no permiten el desarrollo de las plantas).

Labores de incorporación del yeso agrícola
Se debe remover el suelo con ayuda de un pico hasta que quede completamente suelto (con textura fina y libre de piedras). La profundidad de remoción depende del tamaño y tipo de las plantas a cultivar; por ejemplo para rabanitos o espinacas (plantas de porte pequeño) se debe remover a 15 – 25 cm. de profundidad y para tomate o ají (plantas de porte grande) se debe remover a 30 – 50 cm. de profundidad.
 Suelo suelto con elevado contenido de sales

Una vez que el suelo de cultivo se encuentra suelto se procede a esparcir el yeso agrícola por toda su superficie de manera uniforme de modo que esté bien distribuido. La cantidad de yeso varía entre 0.5 – 1 Kg. por cada metro cuadrado de área. La ventaja del color blanco de este producto es que nos permite identificar a simple vista que se está distribuyendo adecuadamente sobre la superficie donde se va a cultivar. Si se desea se puede abonar el suelo espolvoreando compost lavado o humus de lombriz en cantidad de 1 Kg. por cada metro cuadrado de área. No se debe exceder de esta cantidad porque los abonos tienen sales.
Espolvoreo de yeso agrícola sobre el suelo

Posteriormente, se procede a mezclar uniformemente con la tierra, con ayuda de un rastrillo o una lampa de mano, hasta que desaparezca la capa blanca, al final se observará que el suelo tiene un tono mas blanquecino, este tono depende de la cantidad de yeso que se ha aplicado.
Mezclado del yeso agrícola con el suelo

Después de preparado el suelo se deben levantar surcos de entre 30 – 50 cm de ancho dependiendo del cultivo a sembrar y se debe inundarlos, luego, debe esperar unos minutos hasta que la humedad disminuya y se debe volver a inundar; todo este procedimiento se debe realizar hasta 3 veces para garantizar que la tierra va a absorber el agua y que se produzca el intercambio de los iones sódicos que serán removidos por el calcio con el agua.
Formación de surcos y riego

Para la siembra se deben hacer agujeros pequeños hacia un costado del fondo del surco, luego se depositan las semillas y se tapan ligeramente; luego se realiza un riego ligero para sellar el suelo (evitar que queden grietas, que van a ocasionar que se pierda humedad). Cabe destacar que la primera siembra (después del enyesado) necesita de riegos abundantes para que el yeso agrícola reaccione con las sales y como las plantas van a crecer cerca el fondo del surco, por donde va a discurrir el agua, se debe evitar utilizar semillas de especies sensibles a las pudriciones como espinaca, betarraga, ají, zapallos, etc. Se recomienda sembrar maíz, cebolla china o esquejes de camote o de hierbas aromáticas como la hierbabuena, menta, etc. Para siembras posteriores, cuando el suelo esté libre de sales ya se podrá sembrar cualquier tipo de hortaliza.
Siembra de esquejes de camote